
Una persona ha fallecido, quedando su cadáver calcinado, debido al
pavoroso incendio de un chalé situado en Borox. Se cree que la víctima
es el propio inquilino de la vivienda, aunque el estado carbonizado en
que se han encontrado los restos impiden por ahora una identificación
fiable.
Según informaron fuentes del servicio regional de emergencias 1-1-2, el
fuego se iniciaba por causas que se desconocen en un unifamiliar
situado en la calle Gerona, en la urbanización Nuevo Borox, pasadas las
tres de la mañana de ayer viernes día 28. El alcalde de Borox, Emilio
Ramón Lozano, precisaba que fue el residente de una vivienda cercana a
la afectada quien dio la voz de alarma al escuchar una potente explosión
originada por el fuego.
Mientras una decena de ocupantes de casas cercanas las abandonaban ante
el miedo de que las llamas se extendieran, se organizaba un dispositivo
para la extinción en el que participaron cuatro vehículos del parque
provincial de bomberos de Illescas y sus dotaciones, auxiliados por la
Guardia Civil y la Policía Local. Previamente, un vecino entró a la
propiedad incendiada para intentar salvar a su inquilino, y logró sacar
varias bombonas de butano evitando nuevas explosiones, según informó
Lozano. Este sujeto precisó atención médica por inhalación de humo, tal y
como confirmó el 1-1-2.
El fuego se dio por extinguido unas cinco horas después, aunque aún por
la tarde efectivos de bomberos vigilaban para que no se reavivara por
la continuidad de rescoldos. El cadáver fue encontrado en el porche de
entrada a la casa, lo que descarta que la víctima se viera atrapada por
el fuego mientras dormía aunque, para su desgracia, no consiguió escapar
de las llamas. Personal del Juzgado de Guardia de Illescas efectuaba el
correspondiente levantamiento de los restos mortales sobre las nueve de
la mañana, para su traslado al Instituto de Medicina Legal en la
capital toledana.
La difícil identificación de un extranjero.
A los forenses les toca ahora la difícil tarea de identificar el
cadáver. Una labor que se antoja complicada si se tiene en cuenta que el
inquilino del chalé es de origen extranjero. El alcalde de Borox
señalaba que este hombre es un ciudadano búlgaro de unos 39 años,
empadronado en la localidad sagreña desde hace tres.
Lozano indica que será necesario localizar algún familiar del hombre
que resida en España, o en su defecto buscarlo en su país natal para
poder efectuar las pruebas de ADN que permitan confirmar que su
identidad corresponde al cuerpo carbonizado.
El regidor precisó que este ciudadano búlgaro trabajaba en una empresa
de recogida de residuos de la vecina Comunidad de Madrid, aunque
actualmente pasaba por un periodo de inactividad.
A Lozano le ha llamado la atención la gran cantidad de objetos como
maderas, electrodomésticos y otros productos de desecho, así como jaulas
para animales de granja como cerdos y gallinas dotadas de paja. Todo
este material sirvió de combustible para intensificar el incendio.