La Guardia Civil ha detenido a D.S., de 26 años, por robar 30 garrafas
de gasoil, de 25 litros de capacidad cada una, en un almacén de cereales
de Santa Olalla. Un vehículo que iba a ser empleado en la huida y el
gasoil sustraído fueron ocultados en el cementerio de la localidad,
donde fueron intervenidos por efectivos de este Cuerpo, según informa la
Delegación de Gobierno en una nota.
La Guardia Civil tuvo conocimiento de este robo sobre las diez de la
noche del día 23 de febrero, a través de una llamada telefónica recibida
en su Central Operativa de Servicios, 062, en la que se alertaba de la
presencia de varias personas sospechosas en las inmediaciones de un
almacén de cereales de la localidad de Santa Olalla.
Una patrulla se desplazó hasta el lugar y comprobó que había cuatro
personas en el interior del almacén quienes, ante la presencia policial,
emprendieron la huida en dirección al cementerio municipal, que linda
con el recinto de esta explotación.
Los agentes de la Guardia Civil detuvieron a D.S. en el cementerio de
Santa Olalla, por cuya entrada peatonal había introducido un vehículo
para evitar que pudiera ser descubierto y donde tenía almacenadas 56
garrafas de plástico, 30 de las cuales estaban ya completamente llenas
de gasoil. Según explicaron fuentes cercanas a la investigación, las
garrafas estaban escondidas junto a las lápidas del camposanto, con la
idea de sacarlas cuando se relajara la búsqueda policial.
La Guardia Civil de Santa Olalla comprobó que los delincuentes habían
cortado un tramo de la valla metálica que protege el recinto con una
cizalla, forzando después la puerta de la nave que da acceso a un
surtidor de combustible, de 2.000 litros de capacidad, de donde ya
habían extraído más de 750 litros de gasoil utilizando la pistola del
propio surtidor. El vehículo, que iba a ser utilizado en la huida, ha
sido intervenido y los más de 750 litros de combustible recuperados han
sido devueltos al almacén. Se mantiene la búsqueda de los otros tres
implicados para su detención.
El combustible, otra mercancía apetecida para su sustracción.
Con el litro de gasóleo para automoción rebasando los 1,30 euros, hace
tiempo que los carburantes se convirtieron en un material apetecido por
los amigos de lo ajeno para su reventa en el mercado negro.
Un robo similar al de Santa Olalla se producía el pasado mes de febrero
en una cantera de yeso de El Romeral. Aquí se detuvo al hombre C.L., de
23 años, tras la sustracción de 500 litros de gasóleo del depósito de
esta explotación de áridos, escapando también otros implicados en el
robo.
Junto a los asaltos a almacenes de empresas, los camiones y sus grandes
depósitos de gasóleo son otro objetivo de los ladrones de carburante.
El pasado mes de julio, dos personas fueron detenidas tras sustraer 500
litros de gasóleo de un camión aparcado en un área de servicio de la
Autovía de Andalucía A-4, a la altura de La Guardia. Estos individuos se
llevaron el combustible en otro camión, al que dieron el alto los
agentes del Instituto Armado.